Pensar en el paraíso es pensar en la contradicción. Buscar un comienzo en la existencia para poder trazar, desde ahí, una historia, un sentido. Evoquemos ahora un Adán aterrizando en nuestros tiempos. ¿Extrañaría ese universo paradójico que es el paraíso? ¿Añoraría a su Eva?
Muchos siglos han pasado desde aquel primer hombre, y sin embargo, los cuestionamientos siguen siendo los mismos. Pese a que ahora comprendemos una parte infinitesimal de cómo opera el Universo, no hemos hallado una respuesta satisfactoria al por qué estamos aquí. O qué es esto donde estamos. Y si pensamos más profundamente: ¿Realmente estamos todos aquí?
Pareciera que Dios, ese ser mitológico inverosímil que posee todas las respuestas, nos dejó de hablar desde hace dos milenios. ¿Se enojó tanto porque asesinamos a su hijo más talentoso?
Neale Walsch, un escritor estadounidense, asegura que la comunicación divina prevalece, sólo que estamos muy ocupados para escuchar. En 1998 publicó el primer libro de la saga Conversaciones con Dios, donde plasma los supuestos diálogos que ha sostenido con el creador, sobre los más variados temas: el sentido de la vida, el amor, el sexo, el dinero, la política, el medio ambiente, y un indefinible etcétera.
Últimamente encuentro muy ambiguo o vago el hacer listas de propósitos. Porque uno establece la meta, pero no el cómo lograrla, y es sencillo perderse en el camino hacia esa meta. Después de todo, las metas se consiguen con hábitos. Por ello, en vez de la tradicional lista de propósitos, tengo aquí mi colección de leyes personales (que podría ser un alias para «hábitos a forjar en el 2010»):
Probablemente vaya añadiendo otros en el transcurso de estos días. En fin, ¿ustedes ya pensaron en qué desean cambiar de su rutina?
Venía postergando esta entrada. Desde que iniciaron las vacaciones de invierno. Pero bueno, más vale tarde que nunca.
Básicamente, el propósito de este texto que estás leyendo, amigo ocioso, es recapitular todo lo que he reflexionado y vivido sobre la carrera de Ingeniería en Tecnologías de la Información y Comunicaciones. Vayamos por partes, como el legendario asesino en serie diría.
Lo primero que percibí es que circula una nube de discriminación (sea ficticia, o real) entorno a los que estudiamos ITIC. Al principio, parecía algo molesto, aunque sin llegar a más, como una especie de mal necesario. Pero por otro lado, analizándolo con mayor profundidad, descubrí que tiene un efecto positivo: Hay mucha demanda laboral de ITICs y muy pocos egresados de la carrera, en gran parte por la mala imagen social (he llegado a considerar irme un día disfrazado de Jedi, con sable de luz y todo, solo para alimentar más el prejuicio, en serio).
Sabio Milán Kundera:
Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, entre la velocidad y el olvido. Evoquemos una situación de lo más trivial: un hombre camina por la calle. De pronto, quiere recordar algo, pero el recuerdo se le escapa. En ese momento, mecánicamente, afloja el paso. Por el contrario, alguien que intenta olvidar un incidente penoso que acaba de ocurrir acelera el paso sin darse cuenta, como si quisiera alejarse rápido de lo que, en el tiempo, se encuentra aún demasiado cercano a él.
En la matemática existencial, esta experiencia adquiere la forma de dos ecuaciones elementales: el grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad de la memoria; el grado de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido.
De la Lentitud. Gran libro, en pocas páginas.
Yo soy Yo y Tú eres Tú
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas y,
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.
Si en algún momento o en algún punto nos encontramos,
y coincidimos, es Hermoso.
Sino, pocas cosas tenemos que hacer juntos.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.
Falta de amor a Mí mismo,
cuando en el intento de complacerte me traiciono.
Falta de amor a Ti,
cuando intento que seas como yo quiero.
En vez de aceptarte como realmente Eres.
Tú eres Tú y Yo soy Yo.
-Fritz S. Perls (1893-1970)
Una coincidencia: Una sonrisa.
Diez coincidencias: Una amistad.
¿Cuántas coincidencias suman amor de verdad?
Infinitas coincidencias.
Trato de no olvidar esa simpleza y a la vez complejidad con la cual opera el Universo.
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